El exbasquetbolista y entrenador argentino nacionalizado chileno desarrolló una trayectoria de casi cinco décadas en el país. Fue campeón de la Dimayor con la Universidad de Temuco y de la Liga Nacional con Español de Talca.
La Liga Nacional de Básquetbol lamenta profundamente el fallecimiento de Carlos Osvaldo Iglesias Báez, el querido “Loco” Iglesias, una de las figuras más reconocibles y carismáticas de la historia del básquetbol chileno.
Nacido en Buenos Aires el 15 de noviembre de 1955, Iglesias llegó a Chile en 1977 para incorporarse a la Unión Deportiva Española de Temuco. Desde aquel momento construyó una relación inseparable con la capital de La Araucanía, ciudad que adoptó como propia y en la que desarrolló buena parte de su vida deportiva y familiar. En 1988 obtuvo la nacionalidad chilena.
Como jugador destacó en la posición de base, vistiendo las camisetas de la Unión Deportiva Española de Temuco y Universidad de Concepción durante los primeros años de la Dimayor. También dejó una profunda huella en Deportivo Roca, club argentino al que reforzó durante la década de 1980 y donde fue reconocido como uno de los grandes ídolos de su historia.
Su personalidad, liderazgo y conocimiento del juego encontraron posteriormente una nueva expresión desde la dirección técnica. En 1994 alcanzó uno de los mayores hitos de su carrera al conducir a la Universidad de Temuco al título de la Dimayor, después de superar por 4-2 a Universidad de Concepción en la serie final.
A lo largo de su extensa trayectoria también dirigió a Universidad Autónoma, Puente Alto, Ancud, Provincial Llanquihue, Puerto Varas, CEB Puerto Montt y Español de Talca, entre otras instituciones.
Precisamente con el conjunto talquino volvió a alcanzar la máxima gloria. En la temporada 2012-2013 condujo al “Quijote” al título de la Liga Nacional de Básquetbol, tras vencer por 3-1 a Boston College. Esa consagración lo convirtió en uno de los entrenadores que lograron ser campeones tanto en la histórica Dimayor como en la Liga Nacional.
Más allá de los resultados, Iglesias dejó una marca construida desde la pasión, la frontalidad y una manera profundamente intensa de vivir el básquetbol. Fue formador, entrenador y referente de distintas generaciones, además de un permanente defensor del desarrollo de la disciplina en Temuco y el sur del país. Durante sus últimos años continuó ligado al deporte local y al proyecto del Liceo Pablo Neruda.
Su trayectoria y las innumerables historias que protagonizó dentro y fuera de las canchas quedaron plasmadas en el libro Iglesias, bendita locura, escrito por Carlos Álvarez y presentado en enero de 2026 en el Teatro Municipal de Temuco. La publicación se transformó en un reconocimiento en vida y en una muestra del cariño que despertó en toda la comunidad cestera.
Desde 2023, el “Loco” enfrentaba un complejo cáncer pulmonar. En medio de aquella lucha volvió a expresar el espíritu que lo acompañó durante toda su carrera: “La voy a pelear, como lo he hecho siempre”.
La Liga Nacional de Básquetbol entrega sus más sinceras condolencias a su familia, amistades, excompañeros, jugadores, clubes y a toda la comunidad del básquetbol de Temuco.
Carlos Iglesias deja una huella que permanecerá en la historia de nuestro deporte.
Hasta siempre, Loco.
